Baviera, Puerta de la Ruta Romántica: Un destino con profundo trasfondo histórico
Iniciamos nuestro recorrido en el corazón de Baviera, concretamente en Würzburg, una ciudad que se erige como puerta de entrada a la célebre Ruta Romántica Alemana. Sin embargo, la visita a esta localidad, más allá de la belleza de su arquitectura reconstruida y sus tradiciones vinícolas, nos recuerda la importancia de un buen punto de pernocta en cualquier ruta en autocaravana.
Würzburg, como muchas ciudades alemanas, es un testimonio vivo de la resiliencia. Sus calles y edificios son un lienzo sobre el que se pintó una historia de devastación y recuperación tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. El 16 de abril de 1945, a pocos días del final del conflicto, la ciudad fue víctima de un bombardeo incendiario masivo que la redujo a escombros en tan solo 17 minutos. Este drama dio origen a una de las historias más conmovedoras de la posguerra.
Las ‘Trümmerfrauen’: Las mujeres que reconstruyeron Alemania ladrillo a ladrillo
Es imposible visitar el centro de Würzburg sin rendir homenaje a las ‘Trümmerfrauen’ o «mujeres de los escombros». Estas heroínas anónimas, en su mayoría viudas con hijos a su cargo, fueron las supervivientes que, ante la escasez de hombres y la inmensidad de la destrucción, se dedicaron durante meses a desenterrar cadáveres y, posteriormente, a recuperar cada ladrillo útil de las ruinas.
En un contexto de apocalipsis, hasta las piedras adquirieron valor. Estas mujeres recuperaron cientos de millones de ladrillos, muchos de ellos manchados por la tragedia, que fueron esenciales para la posterior reconstrucción de las ciudades alemanas. Su valentía, entereza y dignidad son un ejemplo histórico de colaboración y fuerza humana, un recuerdo que el articulista aprovecha para reflexionar sobre la futilidad de las divisiones sociales promovidas por intereses políticos.
Paseo entre Santos y la Tradición del Vino Bávaro
Dejando atrás la reflexión histórica, nos adentramos en el corazón de Würzburg, al que se accede cómodamente a pie desde el área de pernocta, recorriendo un bonito kilómetro junto a la orilla del río Meno a través de una zona ajardinada.
Una de las joyas de la ciudad es el Alte Mainbrücke, el viejo puente que, con sus estatuas de piedra, evoca la atmósfera del Puente de Carlos en Praga. Pero lo que lo hace realmente especial es una tradición local que atrae a locales y turistas: la costumbre de tomar una copa de vino suelto (vino por copa) en uno de sus extremos, cerca del centro. Por unos seis euros, es posible degustar un vino local en este enclave histórico, una experiencia más que un deleite enológico.
La ciudad reconstruida nos ofrece un centro vibrante, lleno de vida y opciones gastronómicas. Observamos la peculiar costumbre alemana de adquirir comida preparada para consumirla al aire libre, en plazas o bancos. Un detalle a tener en cuenta para el viajero autocaravanista: es difícil encontrar sándwiches o comidas rápidas ya preparadas en los supermercados tradicionales, siendo las panaderías (Imbiss) la opción más directa para una comida veloz.
Consejos para el viajero ‘camper’: Compras y el sistema ‘Pfand’
Para quienes buscan abastecer la despensa de la autocaravana, Alemania ofrece supermercados de descuento como Lidl o Aldi con precios que, a menudo, son comparables o incluso inferiores a los de otros países europeos, como España.
Es crucial recordar el sistema ‘Pfand’, una fianza que se paga por los envases de bebidas (latas, botellas) y que se recupera al devolverlos en cualquier supermercado. Una práctica ecológica y un pequeño ahorro para el presupuesto del viaje.
De la Residencia Episcopal a la Catedral: Arquitectura de la Reconstrucción
Würzburg ofrece notables puntos de interés cultural. Visitamos la imponente Catedral de San Kilian, cuya estructura actual es una reconstrucción que evidencia la destrucción bélica, mostrando un estilo más moderno. Su gran longitud (105 metros) y sus dos torres la convierten en un hito fotográfico de la ciudad.
Otro punto de interés es la Residencia de Würzburg (antigua residencia del obispo y príncipe Johann Philipp Brahm Schombron), construida en 1719. Aunque gran parte de su interior es una reconstrucción, conserva originales impresionantes como el fresco pintado por Tiepolo y sus escaleras. Con un coste de entrada de unos nueve a diez euros, queda fuera de la muestra del video (que no cubre lugares de pago), pero se sugiere como visita al viajero. Cerca de allí, la Capilla de Santa María (Maria del Capel), destaca más por su belleza exterior que por su interior. Además, la Fortaleza de Marienberg en un cerro cercano complementa la visita cultural.
Análisis Crítico: El Área de Autocaravanas de Würzburg (Costo Exorbitado y Caos Operacional)
Llegamos al punto más relevante para la comunidad autocaravanista: el área de pernocta de Würzburg. Y la conclusión es clara: esta área para autocaravanas tiene más inconvenientes que virtudes.
A pesar de su única ventaja, la proximidad al centro (apenas un kilómetro a pie), el sistema de funcionamiento resulta caótico. En el momento de la visita, se formó una cola de hasta seis vehículos para entrar debido a un sistema automático errático que gestionaba las entradas sin un criterio claro, provocando que decenas de autocaravanas se marcharan sin poder acceder.
El estacionamiento es compartido con autobuses y coches, y las plazas específicas para autocaravanas son limitadas y no siempre bien señalizadas, a menudo resultando en vehículos «apiñados» frente al río.
Detalles del coste (Septiembre de 2025):
- Precio Base: 19 euros.
- Electricidad: 0,70 euros por kilovatio (cobro aparte).
- Cambio de agua: 0,10 euros por cada 10 litros (cobro aparte).
El precio total se considera «exorbitado» para el servicio y las dificultades que ofrece. La conclusión es contundente: no es un lugar recomendable para volver, siendo un ejemplo de cómo algunas ciudades, a pesar de su potencial turístico, no valoran adecuadamente el colectivo autocaravanista. El viajero, sin embargo, cuenta con la libertad de elegir: si un lugar no gusta, la casa sobre ruedas permite partir rápidamente hacia el siguiente destino.
En resumen, Würzburg es un destino fascinante por su historia y su ambiente, pero el viajero deberá planificar la pernocta con cautela, tal vez optando por alternativas en las cercanías que ofrezcan una mejor relación calidad-precio y un sistema de acceso más eficiente.















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